La vida se compone de pequeños sueños o complicados ensueños que suceden y se suceden; se viven o desviven, nunca mueren. Hoy, tengo la ciclópea fortuna, y el enorme amor de todos los que hacen posibles estas líneas, de que uno de mis sueños de vida (esos tan grandes que siempre aplazamos) se viva y me emocione más que cuándo lo platicaba, me emocione más que cuando lo pensaba sólo, me emocione más ahora que lo compartimos la Rana, Juan y Luis. Es un privilegio inconmensurable y solo podemos, y queremos, darles: Gracias
Siempre distintos y con toda la pasión que nos caracteriza.
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